Archivo de November de 2006

¿Porqué él?

Sunday, 26 de November de 2006


Por que Nietzsche es libertad. Es poder. Es voluntad. Es fuerza. Es dureza. Es suavidad. Es martillazo. Es muerte. Es vida. Por que Nietzsche es paradójico. Controvertido. Incomprendido. Distinto. Nuevo. Es dolor. Es Racional. Es irracional.

Recuerdo como su figura me atrajo desde el principio. Culpa, sobretodo, de mi hermano. Teniendo ya una vista superficial de su pensamiento quise indagar en su obra, y no me arrepentí. Es más, aquel optimismo es uno de los motivos por los que todavía estoy aquí. Irónicamente yo siempre odié el optimismo. Me parecía demasiado estúpido, y todavía me lo parece. Pero lo suyo no son falsas esperanzas. Son verdades desnudas. Son empujones para vivir.

Reconozco que no es fácil tener en él a toda una figura poética. Podría estar del lado de los Oscar Wilde, de los autores sublimes que no necesitan defensores. Pero yo decidí posicionarme con ferviente orgullo ante el desheredado. Aquel amado y odiado por partes iguales, aquel que ha sido tan malinterpretado. Sí, reconozco que es un peligro, teniendo en cuenta lo absurda que es la gente. Parafraseando a su famoso antiprofeta Zarathustra, “Es muy difícil vivir entre los hombres, porque es muy difícil callarse” puede advertirse lo que supone para mi vivir con este autor en las manos. Callar. Callar cuanto puedo, agachar la cabeza y no levantarme y llamar Gilipollas a más de uno. Y es que la gente es absurda… lo repito una vez más, somos absurdos… El problema de muchos, es que no saben callarse. No saben ocultar su ignorancia…

Pero no hablemos de él como si de un arma de doble filo se tratase. Eso sería estúpido.

Conocer su nombre es peligroso. No, no estoy ensalzándome. Quiero decir que, un autor tan respetado por los que hoy son llamados intelectuales puede ser bien recibido por demasiadas personas. ¿Hablé ya por aquí sobre los hombres a rechazar? Entonces sobran las palabras. Conocer su nombre es peligroso, porque muchos quieren unirse al carro. Y la cosa no es tan fácil.

Nunca comprenderás algo hasta que lo vivas en tus propias carnes. No pretendas ser un soldado del siglo XIX, no lo conseguirás. Para comprender cualquier flujo artístico, necesitarás previamente sentirlo. Puede gustarte, puede parecerte agradable. Pero si no sientes nada de lo que te gusta, lo mejor que puedes hacer es suicidarte. Sí, puedo repetirlo cuantas veces quieras. Suicídate. ¿De que sirve sentir, si no? ¿No es ese sentir, aquello que nos provoca dolor? ¿Si no existe éste, no dejas de vivir en cierto modo? Entonces, ¿Qué importa si tu cuerpo físico continua aquí, o no? Como decía, has de sentirlo. En la literatura, como en la música y en la vida, se ha de alcanzar la infinitud. ¡Superarte! Aspirar a lo más alto. Y ver una obra con los ojos entreabiertos es quedarse en el fondo del abismo. Debes poder tocarla. Y cuando eso sucede… disfruta. Disfruta porque has llegado al límite. No hagas caso de los tonos grises, como decía mi amigo Wanzer. Alcanza al negro, ¡fóllate al blanco! Pero desprecia el gris…

Para comprender a Nietzsche tienes que tener ciertos batallas mentales. Ciertas heridas. Y eso pasa con tantas otras formas artísticas. No escuches ni mires al arte… Fóllatela.

Nirvana in Flames mis pequeños drugos, Nirvana in Flames…

Thursday, 23 de November de 2006

Le mandé colgar

Wednesday, 22 de November de 2006

Mosaicos

Thursday, 16 de November de 2006