Paranoias diario de a bordo del capitán: coraline diario de a bordo del capitán hibernación momo
by auryn
14 horas de hibernación.
Diario de abordo del capitán. Anotación 2ª,
No sé si he tenido la sensación de resucitar, pero sí de haber perdido la mitad del día. Despertarse a la hora de comer es lo que tiene. Me gusta dormir, pero cuando me dejo llevar me da la sensación de estar perdiendo el tiempo. ¡Con todo lo que podría hacer fuera de la cama!
En mi primera crisis creativa me dio por leerme Momo. Estaba seguro que rondaba por casa, en algún lugar. Pero no. Y de estar, seguramente ahora lo tendré repetido porque fui raúda y veloz a la librería más cercana a adquirlo. Y la librería más cercana estaba cerrada…¡Maldita semana santa! (con tuto rispeto, Jc…). Cuando te falla el pequeño comerciante sólo te queda una solución: las grandes superficias. Sí, frías. Sí, incompletas (casi nunca he encontrado los libros que buscaba…). Y sí, me agarré a ellas como un clavo ardiendo para encontrar a Momo de una vez por todas. Y la encontré por un módico precio de 7.95€. Ed de bolsillo, eso sí , que con esto de la crisis no estamos para tapas duras.
Vuelvo a casa después de la miniodisea y…veo otro libro, en las estanterías de una habitación que no era la mía, cuyo autor respeto bastante: Coraline de Neil Gaiman. Sintiéndolo mucho por la niña que sabía escuchar…Momo tendría que esperar.
Coraline es un libro relativamente corto, de unas 100 páginas divididas en 13 capítulos, que nos cuenta la historia de una niña que encuentra la única puerta (de las 14 que tiene su casa) que no puede abrir. Muy ameno y de fácil digestión. Me lo acabé la mañana siguiente de haberlo empezado y la empecé la noche anterior a las tantas.
Me resultó particularmente aterradora “la otra madre”. ¡Ughhghghghghgh! El simple concepto me pone los pelos de punta. ¿La otra madre? ¡Madre no hay más que una! Si a eso le sumas sus afiladas extremidades y los botones negros cosidos como ojos…
Después de leer Caroline, ups, perdón, Coraline, y de haber empezado con Momo (de momento, es simple y llanamente, FANTÁSTICA) puedo decir que mi equipación para escalar la montaña es mucho más completa.
Algo que encontré curioso al comprar MOMO es que muchos de los libros que más me interesan se encuentran o bien la sección “Infantil” o bien en la de “Literatura Fantástica” (que, deliberadamente o no, están justo al lado). Yo no logro distinguir la diferencia.
“No tengo tiempo”. Esa solía ser mi excusa para no escribir. (“soy una perezosa”=> para no leer.)
Se acabaron las excusas.
PD: Odio los trabajos de la Universidad. Odio más dejarlos para el último momento.


